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chico cafekko

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chico cafekko

Mensaje por vane_pandita_chan el Mar Jul 12, 2011 7:06 pm

Soy Feña un chico de 18 años recién cumplidos, me gusta el anime, los juego de video, y las bandas japonesas como por ejemplo AN CAFE, vivo con mi hermana mayor, y mi mamá, esta ultima me prohibía tajantemente escuchar música japonesa, pero como supondrán no le hice ni caso y por ello se enojo con mi hermana Yanniza, quien fue la que me pego su gusto por toda estas cosas asiáticas entre otras.


Esta historia comienza un día que mi hermana me invito a salir, yo el muy flojo no quería ir a ningún lado, hacia nada que había descargado un juego bastante bueno y quería jugarlo pero me convenció de ir al centro con ella diciendo que me Daria mi mesada (porque es ella quien me la da y no mi madre) y me compraría pockys, con esos argumentos ¿quien no cede?


bueno esa tarde íbamos en la micro escuchando música los 2 con el celu de Yanniza, conversando y riéndonos se nos paso el rato, cuando estábamos próximo a nuestra parada se bajo gente, vecinos la mayoría, pero derepente vimos pasar a alguien con un parche de AN CAFE, no lo podíamos creer, alguien con los mismos gustos que nosotros se había bajado de la misma micro en la que íbamos, sin pensarlo 2 veces nos miramos, y sin decirnos nada nos bajamos a empujones antes de que cerraran la puerta y siguiera andando, ni siquiera nos importo que aun no fuera nuestra parada, solo queríamos saber quien era el susodicho.


Por lo que lo seguimos a una distancia considerable, tratando de pasar desapercibidos, el no iba solo, y lamentablemente quien haya sido la mujer que lo acompañaba le advirtió de nuestra presencia a lo cual su reacción fue, mirar hacia nuestra dirección y sonreír.


Era demasiado irreal, hasta ese entonces solo nos había dado la espalda, pero en cuanto se dio vuelta vi. Frente a mis ojos al chico mas lindo que haya visto, ¿¿había mencionado antes que yo era hetero??... creo que no, pero es que ese chico me flecho con solo verlo, su estatura mas baja que la mía, su piel pálida, sus ojos cafés y su pelo negro con un corte que le hacia caer el flequillo encima del ojo izquierdo bastaron para que me olvidara de mi primera conquista hetero, al diablo con ella, ese chico era mil veces mejor, además su sonrisa era bonita y contagiosa.


No se cuanto tiempo habré estado ensimismado en mis pensamientos, solo se que cuando vi al frente tenia a mi hermana con una caja de pockys balanceándola frente a mis ojos...


- donde se había ido el chico cafekko?, fue lo único que atine a preguntar tratando de no parecer desesperado en saber, a lo que ella respondió...


- se fue hacia allá... creo que iba a aquella tienda de música


Unas ganas casi inaguantables de dirigirme a donde ella señalo me invadieron de un momento a otro, lo único que quería era verlo otra vez y hablarle sin parecer un tonto (porque así me sentía... un verdadero tonto). pero tuve que resignarme y andar toda esa tarde con mi hermana que obviamente se dio cuenta pero no me dijo nada en ese momento, dimos unas vueltas por aquí por allá, compramos uno que otro anime, unos cuantos pósters, en todo eso cayo la noche y nos fuimos rumbo a tomar la micro de vuelta a la casa.


Como era nuestra costumbre de vuelta cada uno escuchaba su música, y solo hablábamos si era muy necesario. tuvimos que esperar un momento a que la micro se llene para poder irnos, en eso de la nada se sube el chico cafekko, de nuevo mi corazón volvió a latir como loco no lo podía evitar, vi a mi alrededor y el único puesto que quedaba era el que estaba al lado de mi hermana, maldita suerte la mía, yo quería estar en su lugar y no sabia como decírselo, el se estaba acercando a pasos agigantados hacia los últimos asientos que era donde estábamos nosotros, pero como soy cobarde no le dije nada a mi hermana e inevitablemente el se sentó a su lado, aun así podía sentir su aroma fresco y dulce, lo miraba de reojo mientras mi hermana dormitaba sobre mi hombro, lo cual me dejo observarlo con mucha mas libertad.


Íbamos a mitad de camino, Yanniza ya había dormido bastante, se despertó y me asusto de paso al morderme el hombro como siempre lo hacia para molestarme me sobresalte un poco al contacto ya que iba escuchando música concentrado en mis pensamientos y viendo al chico a través de la ventana, en ese momento subió un señor se notaba iba cansado y no quedaban mas asientos por lo que este chico se iba a parar para cederle el suyo pero Yanniza lo detuvo...


- oye peque, tu te ves cansado también no te preocupes yo le doy el asiento... tu solo córrete


Acto seguido, mi hermana se paro, el chico se corrió, el caballero se sentó y todos felices, no pude evitar ponerme feliz sentirlo así de cerca era genial, le agradecí mentalmente a mi hermanita por ese regalo. A lo largo del trayecto rogaba que el no se baje antes que nosotros, pero grande fue mi sorpresa al notar que se bajaba junto con nosotros ya no aguante...


Al estar bajo la micro el tomo rumbo rápidamente por el mismo camino que nosotros, nos llevaba una ventaja considerable, pero tome a mi hermana de la mano y me puse a correr en su dirección (se preguntaran ¿por que llevaba a mi hermana conmigo?... pues porque me dio plancha ir solo y como los 3 tenemos algo en común.


Yanniza no se resistió es mas ella me dio el empujón cuando estábamos cerca, lo que hizo que me estrellara contra su espalda y lo hiciera caer el me miro desde el suelo, yo estaba muy apenado por lo ocurrido y solo atine a pasarle mi mano para que se levantara, el la tomo entre la suya y me sonrío, no estaba enojado como pensaba, se levanto con agilidad y no soltó mi mano, me quedo viendo de frente y dijo...


- soy Dylan, mucho gusto- moví un poco mi mano en señal de saludo y presente a mi hermana y a mi


- Fernando, un placer... ella es mi hermana Yanniza- le sonrío también a ella y me soltó


- pues... lo siento Dylan no fue mi intención que Feña te hiciera caer


- no te preocupes no estoy enfadado- otra sonrisa salio de sus labios y yo no hacia mas que babear por el, sentía que el corazón me latía tan fuerte que no me dejaba pensar con claridad, apenas tome atención a lo que dijo


- ¿Que?... dije reaccionando de mi hipnosis


- Dije que yo vivo hache cerca, que ya los había visto antes... repitió con toda calma


- Aah, eso, perdón es que me perdí un momento en mis pensamientos


- es tarde Feña, Dylan, debemos irnos... pero como ya sabemos que vivimos relativamente cerca te buscaremos


- OK, suelo estar a la placita con mis amigos, salgo después de las 6


- Muy bien Dylan, nos veremos entonces, un placer conocerte


- Igualmente, Adiós Yanniza, Adiós Fernando.


Simplemente ese día fue de los mejores de mi corta vida, no podía esperar a que fuese el otro día para poder conversar con Dylan, llegue derecho a mi cama y me acurruque en ella pensando en todo lo que me iba a perder si Yanniza me hubiese dejado jugando ese bendito juego.


sencillamente esa noche dormí poquísimo, los nervios me ganaban, me levante junto con mi mamá a la mañana siguiente, tome desayuno con ella, no se extraño al verme despierto tan temprano un fin de semana ya que sabia que me amanecía jugando y dormía todo el día, pero ese día mi razón no era esa, y tampoco iba a decírsela, suficientes regaños tenia con lo de mis gustos musicales, como para arriesgarme a decirle que me había enamorado a primera vista de un hombre, no señor, sabia bien cual seria su reacción y por amor a mi integridad física me quede callado.


Mi mami se fue a trabajar y mi hermana se levanto luego de una evidente sesión de lectura nocturna de fanfic que era uno de sus panoramas favoritos, se le notaba a la legua porque sus ojeras se notaban demasiado, la salude y le di las gracias que la noche anterior no le di, por mi mesada y por todo lo que me compro...


- De nada hermanito, para eso estoy, para malcriarte... jejeje... Se hecho a reír con ganas mientras se servia el desayuno


- Otra vez estuviste leyendo fanfics?


- Obvio, que mas iba a hacer, no me llamo nadie para salir... Así que me quede a leer... Y tú que hiciste... ¿Jugaste?


- No, solo dormí... Trate de sonar convincente, pero mi hermana es difícil de engañar


- Seguramente las Ojeras Aparecieron por Arte de magia... Dijo con Ironía, viéndome con esa mirada de fujoshi en busca de yaoi, me puso nervioso por lo que me levante de la mesa para dirigirme al lavaplatos y dejar mis trastos sucios, y dándole la espalda respondí


- Es solo Que... me la pase la Noche pensando


- Eso es Más creíble... Supongo que pensabas en Dylan?


- ¿Qué? ... N..No... ¿De d...donde sacas eso?


- Eres tan Evidente feñita, se te olvida que estás hablando con tu hermana, te conozco bien


- ¿Que Quieres que te diga?


- Pues la verdad, ¿te gusto Dylan?


- Un poco... Conteste... Poniéndome rojo hasta las Orejas. Alzó una ceja y me miró...


- ¿Un poco?... A juzgar por esa reacción no fue un poco, sino mucho, ¿no es así?- no tenia para que mentirle, solo asentí con la cabeza.


Luego de eso dimos el tema por terminado, yo de verdad tenia sueño, y ella tenia cosas que hacer por lo que cada uno se fue a lo suyo.


Desperté cerca de la una, Yanniza ya había vuelto y estaba preparando el almuerzo, luego de comer vimos uno de los animes que compramos, estábamos en eso cuando llego la mamá, la hora se nos paso volando, fuimos saludarla, calentamos la comida y comimos con ella nuevamente, vimos el reloj, marcaba las 6:45pm, sin decir nada nos miramos, y salimos en busca del chico cafekko, no sin que antes nuestra madre, nos obligara a poner nuestras chaquetas.


Salimos rápido yo mas ansioso que ella, y nos dirigimos a la plaza que estaba cerca de la casa sin esperar mucho, porque tal como nos había dicho la noche anterior, se juntaba en ese lugar con sus amigos, entre ellos el chico que le gusta a mi hermana al que nunca se atrevía a hablarle.


Nos acercamos a una distancia prudente, lo suficiente como para que pudiera vernos, su saludo no se hizo esperar, el gesto "nyappy" que hizo nos dio a saber que se había percatado de nuestra presencia, nosotros respondimos el gesto y el se aproximo hacia donde estábamos, saludo con un beso en la mejilla a mi hermana y a mi con un apretón de manos.


Nos hizo un gesto con la mano para que lo siguiéramos y así lo hicimos, llegamos en frente de sus amigos y el nos presento podía notar lo nerviosa que estaba Yanniza con la presencia de aquel chico, y como la curiosidad me venció le pregunte a Dylan por el...


- el se llama John, es mi primo, vivimos en la misma casa


- ¿en serio?


- si, ¿por que?- no se si fue mi imaginación o que pero en ese momento vi un poco de desilusión en su mirada


- solo preguntaba- trate de cambiar de tema y comencé a hablar de lo que mas me gustaba (después de el obviamente) AN CAFE...


Enseguida vi como su rostro se ilumino, un rostro muy parecido al que pone mi hermana cuando ve a kanon-san en los videos que tenemos de an cafe, estuvimos hablando así mucho rato, ese grupo tenia mucho tema con el cual entretenerse, sobre todo si tienes tu mp4 y tu celular llenos de canciones y videos que puedes intercambiar con otro cafekko como tu.


Sinceramente mi hermana se me había olvidado, pero me alivie al ver que ella igual se había olvidado de mí por estar conversando con John. Ese fue otro día genial, lo conocí mejor y me entere de mas cosas sobre el,


Con el tiempo nos volvimos amigos de los buenos, y ya no solo compartíamos nuestro fanatismo sino que muchas otras cosas en común, su presencia era muy agradable, pero me sentía mal con el por no haberlo llevado a mi casa ni una sola vez en todo ese tiempo, en cambio el me había invitado ya muchas veces, me había presentado a sus padres, a sus hermanos, hasta me presento a su perro nyappy.


Yo no era capaz de enfrentar a mi madre, por la simple y sencilla razón que soy demasiado evidente y no me gusta mentir, ella se habría dado cuenta y ni todos los santos del cielo me habrían salvado de la paliza del siglo en cuanto mi madre supiera que estoy enamorado de un hombre.


Pero tampoco era tan fácil decir lo que sentía por el, éramos buenos amigos y no quería estropear esa amistad, además tampoco sabia si el era gay, eso me intrigaba muchísimo además de dolerme, porque en verdad no es nada lindo estar enamorado hasta uñas de tu mejor amigo y no saber si el puede llegar a corresponderte, pero la sola idea de que el me odiase si se lo decía me hacia cambiar de opinión sobre decirle de mis sentimientos.


Cada vez que lo veía no hacia mas que reír como un estupido, y cuando lo tenia cerca buscaba una y otra excusa para poder acercarme lo mas que podía sin parecer depravado, al fin de cuantas con eso se ser amigos la cercanía tenia razón de ser, sobre todo cuando ambos nos confesamos amantes de los abrazos, esa sin duda era una buena excusa para poder tocarlo y sentirlo cerca sin levantar sospechas de ningún tipo.


Por otro lado mi hermana sabia bien de mis sentimientos por Dylan y me apoyaba en eso, a ella le importaba poco lo que nuestra madre piense de los gay, lo único que quería era que de una vez le diga de mis sentimientos, pero no era tan fácil, a lo mejor ella lo decía por que lo suyo con John avanzo rápido, pero es que obviamente a la parejas hetero se les da todo fácil porque no es mal visto frente a la sociedad.


Aunque ese no era el problema en ese entonces, porque solo Yanniza sabia que soy gay, sino que sabia que en cuanto saliera del closet no solo me ganaría la paliza de mi vida cuando mi mamá se enterase, sino que también me vería como candidato a una segura expulsión de mi colegio tan estrictamente católico, en fin eran muchas cosas las que me atormentaban, pero estaba dispuesto a todo si Dylan me correspondiese, solo que en ese momento aun no me sentía capaz de decir algo.


Trataba de no pensar mucho en el tema, ya estaba en época de exámenes finales y quería tener toda mi concentración para poder pasar con creses, a uno que otro rato se me venia Dylan a la mente y no dejaba de sonreír, trataba de todas formas verle el lado positivo a todo eso, al menos lo tenia como amigo, con ese pequeño engaño lograba mantener en calma mi angustiado corazón.


Dylan cada vez se me aparecía mas seguido, no solo en las tardes, o en mis sueños, sino que también en la micro, en al negocio, hasta que un día mi querida hermanita lo invito a la casa, cosa que yo venia posponiendo desde la primera vez que el me llevo a la suya.


Me sentía incomodo aunque el nunca me reclamase el no haberlo invitado, todo lo contrario sonreía a mis disculpas como restándole importancia, eso de cierto modo me alivio, pero tenia claro que en ese momento el era invitado de mi hermana y no mío, por lo que invitarlo a mi habitación estaba descartado.


Yanniza me invito a incluirme en sus planes, se pasarían la tarde viendo anime, pues para no desperdiciar la oportunidad de estar a su lado me apunte, solo que no sabia de que se trataba y algo me decía que Dylan tampoco, ese hecho me puso nervioso, mas aun al notar que se trataba de yaoi, era de esperárselo mi hermana es un fujoshi.


Pero porque teníamos que estar los 2 en ese lugar?, eso era incomodo, mas cuando sentía lo tenso que estaba mi amigo, lo único que quería era salir de allí, por lo que disimuladamente escribí un mensaje y se lo envíe a Dylan, algo nervioso rebusco en su pantalón hasta que encontró su celular y leyó el mensaje:


“no quiero estar aquí... ¿vamos afuera?"


Sin pensarlo mas me dedico una de sus sonrisas y me llevo consigo fuera de la casa no sin antes disculparse con mi hermana por lo sucedido, una vez fuera mi corazón no dejaba de latir intensamente, tanto que me daba miedo que el pudiera escuchar, solo me recosté en una pared tratando de parecer normal, el en cambio se veía bien, no estaba alterado como yo, pero fue inevitable que empezara el interrogatorio...


- que paso Feña?


- nada


- como que nada... se ve hasta con los ojos cerrados que no estas bien


- en serio es solo que... estaba incomodo


- ¿por que?


- no se porque mi hermana te invito a ver ese anime... ¿no sabias de que trataba?


- claro que lo se, es mi anime favorito... ¿acaso a ti no te gusta?


- no me mal interpretes es solo que me sentí agobiado, creí que no sabias a lo que venias


- tengo claro a lo que vine Feña, se muy bien que tu hermana es una fujoshi


- aah... tengo una duda


- ¿cual?


- si junjou es tu serie favorita... tu...


- si, soy gay- respondió mi pregunta antes de que la hiciera.


Eso era algo que no me esperaba pero que me dio una gran felicidad, una imborrable sonrisa se asomo por mis labios, eso significaba que tenia una pequeña esperanza de ser correspondido.


Pero no le dije en ese momento, porque ya había tenido suficiente con lo que acababa de ocurrir, entonces entendí que si el estaba tenso a mi lado viendo esa serie era porque yo no conocía sobre su sexualidad.


Después supe que todo eso había sido planeado por la siniestra mente de mi hermana, para ver nuestras reacciones, esa no era la primera vez que veía yaoi, yo veía toda clase de serie con ella incluyendo esas y muy al contrario de lo que ella me advirtió en un principio ver ese tipo de cosas no me traumo, ni me dio asco, solo lo vi como algo normal, después de todo aunque sea anime, son cosas que pasan aunque uno no las vea.


Había pasado ya un tiempo desde lo ocurrido en mi casa, y fui yo esta vez quien fue a buscarlo para invitarlo, pero no para ver yaoi, sino que pasa jugar una rato a la play, era uno de los pasatiempos favoritos de ambos si que trate en lo posible de hacerlo sentir cómodo, yo lo estaba, porque mi mami se había ido de viaje con unas amigas y no volvería en un par de días.


Jugamos un buen rato hasta que nos aburrimos, luego de eso puse un poco de música obviamente de nuestro grupo favorito, mientras el cantaba yo fui a buscar algo de comer en la cocina, cuando volví el estaba recostado en mi cama con mi almohada entre sus brazos, el gesto me pareció muy tierno, pero no iba a quedarme con la duda de porque lo hizo, por eso después de observarlo un rato le pregunte...


- Dylan, ¿tienes sueño?- se asusto un poco pero no dejo de hacerlo


- si, un poco, anoche no dormí bien


- puedes dormir si quieres


- no te preocupes, para eso tengo mi cama, me iré a dormir a mi casa


- pero yo no quiero que te vayas


- ¿de verdad?- se veía contento por eso.

pero de verdad no quería que se vaya, el quería dormir, si que lo convencí que duerma un rato en mi cama, por nada del mundo iba a perderme de mirarlo mientras dormía y así lo hice, no demoro nada en dormirse, parecía que de verdad no había dormido bien.


Se veía tan tierno así, con los ojos cerrados y con esa cara de relajo que hasta a mi me dio sueño, por lo que me puse a dormir también, encima del cubrecamas para no meterme en la cama con el, sabia bien hasta donde podía llegar si lo hacia, si que mejor mantener distancias.


me desperté porque lo sentí levantarse rápido, no entendía porque, pero cuando vi en la misma dirección que el, note recién la presencia de mi hermana en la puerta de mi habitación, nos miraba solo como una fujoshi sabe hacerlo cuando ve algo que le gusta, pero no dijo nada mas que...


"les deje comida en la cocina". Luego se fue sin más.


Vi a mi amigo y se veía avergonzado, esa imagen del sonrojado es algo que jamás se me olvidara, se ve muy adorable así, ganas de besarlo no me faltaron pero no podía hacerlo, ni siquiera le había dicho que me gustaba definitivamente el beso tenia que esperar un poco más.


Pero no podía evitar mirarlo con una estupida sonrisa en la cara, es que de verdad el lograba que me comporte como un verdadero idiota al tenerlo cerca, el noto eso y pregunto el porque de mis sonrisas a lo que respondí...


- sonrío porque estoy contento


- ¿por que estas tan contento si se puede saber?


- porque no te fuiste


- ¿de verdad tenias tantas ganas de que me quede? ¿Como para que sonrías tan estupidamente?


- gracias amigo, yo igual te quiero- le dije con un claro tono de ironía en la voz- es que acaso ¿no te gusta mi sonrisa?


- me encanta- al decirlo note como se avergonzaba de nuevo, y se llevaba la mano a la boca, como si hubiese dicho algo de lo que se arrepentía. Pero quise aprovechar esa señal para probar el terreno


- así que te encanta mi sonrisa... aunque sea estupida?- no tuve respuesta de su parte mas que un nuevo sonrojo mas evidente que el anterior.


Mi mente no tardo en comenzar a trabajar y a sacar conclusiones, si me había confesado ser gay, dijo tal cosa y se sonrojo por ello, estaba la pequeña posibilidad de que yo le gustase, pero mi ego no era tan grande como para creerse eso, si que lo descarte en seguida y seguí como si nada, pero la vida te da sorpresas, y sin que yo lo pidiera me dijo algo que me dejo en las nubes...


- Feña... me gustas- no podía creer lo que había escuchado.


Le gustaba, era la maldita oportunidad que estaba esperando para decirle lo que sentía, me demore en dar respuesta, por lo que el se estaba yendo cuado salí de mi impresión, rápidamente, me levante de la cama y lo tome por la muñeca...


- ¿donde crees que vas?


- a mi casa, ¿donde mas?


- no puedes irte así como así, explícame eso que dijiste


- ¿eres estupido de verdad? yo creí que solo actuabas cuando sonreías... te dije que me gustas


- ¿de verdad te gusto?


- no estoy para bromas, he sido bastante evidente ¿no?


- pero no te pongas así Dylan


- ¿como quieres que me ponga? sabia que no debía decirlo maldición- eso ultimo lo dijo mas para si mismo que para mi


- Dylan


- ¿que?


No pude evitar mi impulso, verlo así de sonrojado con un puchero en los labios fue demasiado, me tentó de una manera que fue inevitable besarlo, sentía como temblaban sus manos mientras lo besaba, eso era mucho mejor que la imaginación, su boca era dulce y adictiva igual que su aroma, no quería despegarme de el, maldije al aire cuando me hizo falta.


Lo único que quería era seguir probando esos labios, al separarme de el pude ver como aun mantenía los ojos cerrados, se me antojo besarlo de nuevo, pero me contuve y solo rocé mis dedos sobre sus labios, ante tal contacto abrió los ojos, pero lo que me dijo me dolió aunque no haya sido cierto...


- Fernando... no juegues conmigo... ¿por que me besaste?


- me gustas- no podía contener mas esas palabras, el me gustaba, lo quería, lo amaba y deseaba que fuese solo para mi


- ¿te gusto?


- desde el día que nos conocimos... no sabia como decirlo


- ¿en serio? ... ¿no estas jugando conmigo?


- ¿por que habría de jugar contigo? Dylan de verdad me gustas, no es un juego, tampoco un sueño


Se puso a llorar como nunca lo había visto, solo lo estreche entre mis brazos para que se convenciera de que lo que siento es verdad, el correspondió el abrazo con fuerzas y busco mis labios sin que se lo pidiese, nos juntamos en un nuevo beso mas intenso y largo que el anterior, así abrazados como estábamos.


De verdad todo había salido mejor de lo que imaginaba, mi amor era correspondido en su magnitud y por eso nadie podía quitarme la sonrisa del rostro, Dylan dejo de ser mi amigo, se convirtió en mi novio, la persona mas importante para mi.


y como todo lo importante, debía ser presentado, para eso pedí ayuda mi hermana, ella fue quien me ayudo indirectamente a juntarme con Dylan, y se lo agradecía, pero necesitaba su ayuda para algo mas, debía decirle a mi mamá que estaba enamorado y de un hombre.


No fue una tarea fácil, pasamos una semana entera tratando de buscarle el lado amable por los gay a nuestra madre, hasta que lo conseguimos, un poco al menos, así también nos dimos cuenta que su homofobia se debía a que sus padres, es decir mis abuelos, la criaron así, pero podía ser mas abierta de mente si se lo proponía.


Luego fue otra semana en que Dylan fue llevado a mi casa a conocerla, lo presente como mi mejor amigo, en un principio no le agrado porque tiene un piercing en el labio, pero si de a poco pudo aceptar mi estilo y mis gustos, ¿por que no con un "extraño"?, poco a poquito fue pasando la prueba a medida que le iba preguntando cosas.


Al final mi madre quedo maravillada con Dylan, después no dejaba de preguntar por el, que cuando iría a la casa de nuevo, que si le gustaran las galletas para que le haga cuando venga, cuando vimos que ya no podía rayar mas con Dylan le dije la verdad.


Al soltar la verdad, me tape la cara para que no me golpeara en ese lugar, espere los golpes pero nunca llegaron, en su lugar solo escuche un sollozo de su parte, estaba llorando porque le había dicho que era gay y que tenia una relación con mi mejor amigo.


Me sentí mal por ella, debía estarse cuestionando tantas cosas sobre mi crianza, pero debía saber que no fue ella la que cometió un error, solo que uno no elige de quien se enamora, se lo dije, mientras lloraba con ella, pareció entenderlo, me rodeo con sus brazos y me dio un beso en la frente...


- pase lo que pase eres mi hijo y lo seguirás siendo


- gracias mami


- te quiero mucho


- yo también, gracias por entenderme


- quiero que Dylan venga a la casa, le hice galletas- eso si que me pillo por sorpresa, pero me hizo feliz

- le diré que venga.


Ya no tenia porque esconderme, las personas más importantes para mí (aparte de Dylan) me apoyaban y eso me dio la fuerza para soportar lo que viniese, Dylan también lo dijo en su casa, y la reacción fue igual.


Éramos muy chicos aun para saber lo que se venia, pero aun así lo intentamos y dimos todo por nuestro amor, aun sabiendo que no era bien visto, pero ¿a quien le importaban los demás?


Lo único que quería y quiero es no separarme nunca de el...


Nuestro grupo favorito se tomo un tiempo de descanso, pero eso no quita que nosotros sigamos juntos esperando su regreso.


Espero ese día llegue para ver esa sonrisa de fan en la cara de mi chico cafekko.



*****FIN*****
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Re: chico cafekko

Mensaje por Emily el Miér Jul 13, 2011 3:35 am

... fue.. fue hermosa!!
Aww, la amé!! *-* es que.. aww, que lindo!!
Mori mori mori mori mpori mori mori!!
Es... fue... aayyyyyyyyyyyy! *-*
Mori de amor!
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